Teoria Carl Rogers

enero 10, 2010 at 12:33 pm (General)

 

TEORIA DE CARL ROGERS

Carl Ransom Rogers; nació en Illinois, en Oak Park -barrio de Chicago- en una familia muy unida. En 1914 marchó con toda ella al campo para dedicarse a la agricultura y a la crianza de animales. Cinco años después, se inscribió en la Facultad de Agricultura, que abandonó para emprender estudios de Teología.

En 1922 se trasladó a China por algunos meses con un grupo de estudiantes americanos para participar en una conferencia internacional organizada por la Federación Mundial de Estudiantes. Esta estancia le permitió confrontar la cultura occidental con la oriental y de este modo replantearse muchas cuestiones en su vida. Tras su vuleta los Estados Unidos, abandonó los estudios teológicos y emprendió otros de carácter psicopedagógico. Después de un año de estudios en el Institute for Child Guidance de New York, pasó al Child  Study Departament de Rochester.

En 1924 se casa con Helen Elliot que, en seguida, le dará dos hijos: David y Natalie. Fascinado y estimulado por las teorías de Otto Rank y la corriente europea del Existencialismo, Rogers publicó en 1939 su primer libro: The Clinical Treatment of the Problem . Gracias a esto obtuvo una cátedra de Psicología clínica en Ohio.

De 1942 en su Counseling and Psychotherapy, funda las bases de su client-centered therapy o Terapia Centrada en el cliente, piedra angular del movimento de la Psicología Humanista.

Dos años después se traslada a Chicago, su ciudad natal, donde funda el primer counseling center, en el que efectúa su terapia y realiza investigaciones a partir de las cuales verá la luz un nuevo libro, Client-centered-Therapy que se convertirá en su, texto fundamental y manifiesto del pensamiento. En este libro aparecen más ampliadas y desarrolladas las cuestiones que trató en Counseling and Psychotherapy.

En 1957 obtiene la cátedra de Psicología y Pisquiatría de la Universidad de Wisconsin. En su departamento de psiquiatría Rogers experimenta su “terapia centrada en el cliente” con pacientes psicóticos obteniendo óptimos resultados que publica en 1967 en su libro The Therapeutic Relationship and its Impact: A Study of Schizophrenia.

En 1964 abandonó la enseñanza y se trasladó a California, al Western Behavioral Science Institute de La Jolla.

En 1969 funda el Center for the Study of the Person y, sucesivamente, el Institute of Peace para el estudio y la resolución de los conflictos.

Murió en 1987 de ataque cardiaco a los 85 años. El 28 de enero de 1987, poco después de morir, es nominado para el Premio Nobel por su aportación a la paz.

Dentro de su obra podemos destacar:

 (1942/1978) – Orientación psicológica y psicoterapia. Madrid: Narcea (1984)

(1951) – Psicoterapia centrada en el cliente. Barcelona: Paidos Ibérica (1997)

(1961) – El proceso de convertirse en persona. Barcelona: Paidos Ibérica (2000)

(1970) – Grupos de encuentro. Buenos Aires: Amorrortu (2004)

(1971) – Psicoterapia y relaciones humanas (dos tomos). Madrid: Alfaguara

(1972) – El matrimonio y sus alternativas. Barcelona: Kairós (1986)

(1977) – El poder de la persona. México: Manual Moderno (1977)

(1980) – Persona a persona. Buenos Aires: Amorrortu

(1980) – El Camino del Ser. Barcelona: Kairós (1987)

(1981) – La persona como centro. Barcelona: Herder

Pero vamos a profundizar sobre su pensamiento como psicólogo destacando su participación  y gestión instrumental en el desarrollo de la terapia no directiva, también conocida como Terapia centrada en el cliente, que posteriormente pasara a llamar Terapia centrada en la persona.

Sus teorías abarcan no sólo las interacciones entre el terapeuta y el cliente, sino que también se aplican a todas las interrelaciones humanas.

La terapia rogeriana contrasta con las perspectivas psicológicas freudianas y las sociales de Alfred Adler y de Albert Bandura, por el uso preferente de la empatía para lograr el proceso de comunicación entre el cliente y el terapeuta o, por extensión, entre un ser humano y otro.

La teoría de Rogers se construye a partir de otras teorías y de algunos principios de orden filosófico, junto con la observación empírica. Entre los fundamentos de esta teoría encontramos:

Naturalismo: Una de las influencias más notorias es el naturalismo, sobre todo de Rousseau. La idea de la bondad innata en el hombre es una constante que permea toda su teoría y da origen a varios de los conceptos más importantes. Esta es la base de la terapia y del aprendizaje no-directivos.

Psicoanálisis: Recibió tanto la influencia directa de Freud, como la de algunos psicoanalistas no-freudianos, como Theodore Reich, Otto Rank y Karen Horney. Entre sus profesores de esta línea se encontraban David Levy y Lawson Lowrey Sus conceptos como introyección, los conceptos de máscaras y fachadas, el proceso de valoración orgánica y el mismo concepto de anormalidad tienen fuertes influencias de las ideas de represión, neurosis, y del principio del placer del psicoanálisis.

Fenomenología, Gestalt y Teoría del Campo. A partir de estas teorías Carl Rogers formula algunos de sus postulados centrales. El hombre está sujeto a un continuo devenir. La realidad depende de campo perceptual, y por lo tanto, la realidad es un concepto individual. La conciencia consiste en la percepción de mis experiencias sensoriales y viscerales. El campo perceptual deternúna el comportamiento. Su concepto de congruencia también se deriva en buena parte de estas teorías.

Existencialísmo:. La influencia del existencialismo en la teoría de Rogers es muy amplia y notoria. Conceptos como “vivir el aquí y el ahora”, el análisis existencias, “ser lo que realmente se es” y aún el mismo título de su obra “El proceso de convertirse en persona” expresan claramente la relación.

Pragmatismo: El pragmatismo norteamericano manifiesta su influencia en Rogers. Quizás su manifestación más evidente esté en el proceso de terapia y el concepto de aprendizaje significativo. Sólo aprenderemos lo que nos es útil.

Empirismo, experimentalismo: la base del conocimiento -y de la vida- es la experiencia. La experiencia es el criterio superior que debe regir la misma vida.

Influencias orientales: Rogers descubrió en fuentes orientales cierto paralelo con su propia obra, especialmente con el budismo zen y las obras de Lao-Tse.

Quizás la idea más representativa de la teoría de Rogers -y de la cual se derivan otras- es la de “la bondad básica de la naturaleza humana”. Supone Rogers que si dejamos al niño en completa libertad para actuar, sin poner trabas a su desarrollo, todo lo que haga y aprenda siempre estará correcto y será bueno para él. Esto desde luego supone ausencia total de restricciones. 

Rogers considera que toda persona tiene poderosas fuerzas constructivas en su personalidad que necesitan manifestarse y que se les dejen operar. La persona tiene una tendencia innata -por lo tanto natural- al desarrollo y a la actualización. En su libro “Psicoterapia centrada en el cliente”, hacia el final de la obra, esboza su teoría psicológica. Una de sus proposiciones iniciales es:

“El organismo tiene una tendencia o impulso básico a actualizar, mantener y desarrollar al organismo experienciante” La persona necesita crecer, no que se le cultive. Solamente requiere contar con las condiciones propicias para desarrollarse. No hay que desarrollar estas fuerzas; debemos permitir que se desarrollen.

La tendencia a la actualización es inherente al hombre. Debido a ésta, el hombre se ve impulsado a ser lo que genéticamente está diseñado para ser.

Otro supuesto de Rogers relativo a la naturaleza humana es la idea del que el hombre se encuentra en un continuo devenir. Todo cambia, tanto la persona misma como su entorno.

“Todo individuo vive en un mundo continuamente cambiante de experiencias de las cuales es el centro”.

El hombre cambia y es bueno que cambie. Su campo “experiencial” está cambiando continuamente y con él su propio “yo”. Esta idea también resulta una constante en toda su obra.

Esta teoría atiende a las diferencias individuales y al carácter global y totalizante de la personalidad individual. Pone el énfasis sobre el mundo fenoménico del individuo, es decir, el modo en que se percibe y experimenta a sí mismo y al mundo. 

Los conceptos estructurales más importantes de esta teoría son : 

1. El “self”: configuración organizada de las percepciones referentes al “mi”, “yo”. 

2. El “self” ideal: concepto de sí mismo que a una persona le gustaría más poseer. 

Esta teoría atiende principalmente al proceso y al cambio, indicando que la tendencia fundamental de todo individuo es el impulso a la autoactualización, es decir, la tendencia a mantener, expansionar y actualizar al organismo experienciante. El individuo tiende a la autoconsistencia, significando congruencia entre el “self” y la experiencia. 

El estado de incongruencia se produce cuando el individuo percibe a nivel subliminal, experiencias que anteriormente han estado asociadas a la pérdida de la consideración positiva. La percepción de éstas experiencias conlleva tensión o ansiedad y conduce a la utilización de los mecanismos defensivos para eliminar la incongruencia y reducir la ansiedad. 

Básicamente se emplean dos procesos defensivos, la distorsión y la negación, los cuales generan una simbolización inexacta de la experiencia, o la no simbolización de ésta. La amenaza producida por la incongruencia entre el “self” y la experiencia y la utilización de las defensas, forman el núcleo de la psicopatología. Los individuos intentan comportarse según su concepto de si mismo y suelen ignorar las experiencias incompatibles con éste. 

Rogers va a poner especial atención al estudio de las condiciones promotoras del cambio positivo y a las características del “self”. 

Así cuando lleva a cabo esta terapia, se persigue que las condiciones de valor externo que la persona estaba incorporando en su self se debiliten, de forma que se va reduciendo la discrepancia entre lo que el cliente es y lo que el cliente cree ser. Desaparece la sensación de amenaza, y la persona ya puede percibir correctamente lo que antes estaba distorsionado. La persona se descubre a sí mismo tal y como es. De esta forma, nace una persona plena y completa. Esta persona completa y plena o “persona sana”, se refiere a personas con las siguientes cualidades:

            Apertura a la experiencia. Lo opuesto a la defensividad. Es la percepción precisa de las experiencias propias en el mundo, incluyendo los propios sentimientos, aceptación la realidad. Los sentimientos son una parte importante de la apertura puesto que si no se abren a sus propios sentimientos, no se podrán abrir a la actualización.

Vivencia existencial. Esto corresponde a vivir en el aquí y ahora. Rogers, siguiendo su tendencia a mantenerse en contacto con la realidad, insiste en que no vivimos en el pasado ni en el futuro. Sin embargo, esto no significa que no se aprenda del pasado, ni que no se planifique el futuro. Simplemente, reconocer estas cosas por lo que son.

Confianza organísmica. Consiste en la confianza en sí mismo, en otras palabras, la confianza organísmica asume que está en contacto con la tendencia actualizante. Uno de los puntos espinosos de la teoría rogeriana.

Libertad experiencial. Lo que significa es que el individuo se siente libre cuando se le brindan las oportunidades. Rogers dice que la persona que funciona al cien por cien reconoce ese sentimiento de libertad y asume las responsabilidades de sus oportunidades.

Creatividad. Una persona completamente funcional, en contacto con la actualización se sentirá obligada por naturaleza a contribuir a la actualización de otros. Esto se puede hacer a través de la creatividad. La creatividad de Rogers es muy parecida a la generatividad de Erikson.

 Siguiendo el planteamiento de la teoría de Rogers “El terapeuta es la verdadera persona que realmente comprende las vacilaciones y debilidades del cliente y las acepta, sin intentar negarlas o corregirlas. Acepta, aprecia y valora al individuo íntegro, con sus ansiedades y sus miedos, como un todo unificado, por lo que no le impone criterio alguno sobre como debe ser; dándole, incondicionalmente, seguridad y estabilidad en las relaciones que necesita para explorar nuevos sentimientos, actitudes y conductas. Le acompaña por el camino que el mismo se traza, y participa como elemento presente y activo en este proceso de auto-creación, facilitando en todo momento la percepción de los recursos personales, y de los rumbos seguidos en el camino, tal y como la persona los vivencia” (Rogers y Rosemberg,). El terapeuta cuenta con la tranquilidad y la coherencia internas propias de la persona autorrealizada, autorrealización que intentará contagiar al cliente.

Sin embargo, no debe verse como una persona superior; es alguien que sencillamente ha logrado dar libre paso a su capacidad de actualización, y que por lo mismo puede manejar con más eficacia y productividad su campo experiencial y ayudar a que los otros también lo hagan. Además dispondrá de:

  •     Empatía: en sus propias palabras, una sensible capacidad de ver al cliente y su mundo tal como él lo ve.
  •     Aceptación positiva incondicional: una cálida aceptación y valoración de la otra persona como individuo diferente.
  •     Autenticidad o congruencia: una autenticidad y transparencia en la cual pueda el psicoterapeuta vivir sus propios sentimientos.

 

            Existen aplicaciones de esta terapia en diversas áreas como la clínica, la educación, las relaciones de pareja, la ludo-terapia, etc. Cubre un amplio espectro de edades. Esto es posible, por el enfoque no-directivo o centrado en el cliente constituyendo una técnica aplicable a cualquier problema, y una concepción del ser humano y de las relaciones interpersonales.

Pero también hay que decir que la teoría de Rogers presenta algunas limitaciones como: 

- No presta la suficiente atención al inconsciente, o a las fuerzas no simbolizadas por el organismo, ya que estos fenómenos son reconocidos por la teoría. 

- Hay problemas en las definiciones y en las técnicas empleadas para medir algunos conceptos. Por ejemplo, no está claro cómo estudiar de un modo sistemático el impulso a la autoactualización. 

- Hay evidencia empírica de que aun estando en la situación de la terapia centrada en el cliente, el terapeuta es una fuente potencial de errores de medida y recompensa las diversas conductas del cliente. 

Tras el análisis de la teoría centrada en el cliente  debemos comentar que este planteamiento puede ser muy útil en el campo de la educación, debido a que no solo nos habla de cómo volver a ser una persona plena y completa sino también podemos usar sus bases como pautas a la hora educar a nuestros alumnos o hijos.

Para Rogers los padres han de tener presentes a la hora de educar a  sus hijos la idea primordial de permitir que se desarrollen aportándoles todo aquello que necesiten pero sin dárselo hecho, es decir, han de ser ellos los que se construyan a si mismos, este autor parte de que los padres han de prestar atención a  las cualidades que requiere en el terapeuta, es decir, la empatía, la autenticidad, y la aceptación positiva incondicional, de modo que los niños irán actuando y adquiriendo a través de la experiencia una fuerte autoestima, creyendo en sus posibilidades.

Todo ello en un futuro le servirá a la hora de intentar buscar salida y solución a esos dilemas de la vida en lo que nos encontramos a lo largo de las diferentes etapas. Este planteamiento, le servirá a la hora de enfrentarse a decisiones como la elección de estudios, de trabajo, pareja,… permaneciendo abierto a nuevos cambios, experiencias, y a tener las habilidades necesarias para superarlas y superarse a si mismo en su devenir.

La idea de encontrarse a uno mismo, es algo sobre lo que reflexionar. A menudo nos vemos inmersos en un mar de dudas sobre problemas que nos bloquean impidiéndonos ver más allá, quizá como expone Rogers en su teoría viene originado por nuestras experiencias pasadas y nuestra falta de confianza que nos impiden disfrutar de cada momento por miedo unas veces de no ser capaces de estar a la altura y otras por el miedo a que dirán, ese inevitable delimitador social que nos impide ser plenos y completos. Pero al final, hay que buscar los medios para estar bien con uno mismo y seguir adelante afrontando el día a día y las situaciones que nos preocupan, pues solo a través de ellas se puede ir dando el cambio y podemos ir superándonos.

Páginas consultadas:

http://es.wikipedia.org/wiki/Carl_Rogers

http://kepler.uag.mx/temasedu/CarlR.htm

http://webspace.ship.edu/cgboer/rogersesp.html

http://www.psicologia-online.com/formacion/online/personalidad/personalidad03.htm

http://www.psicologia-online.com/colaboradores/cvasquez/rogers.htm

http://www.psicologia-online.com/ebooks/personalidad/rogers.htm

Laura Garralón González

10-Enero-2010

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